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No quiero mirar atrás

11 julio 2010

Corría el año 1995, un 22 de Febrero en el Estadio Municipal de Chapín. En un lado del campo la selección española. Al otro, la alemana. Dos viejas conocidas que meses atrás se habían encontrado en el Soldier Field de Chicago. En aquella ocasión compartían grupo en el Mundial de EEUU. Aquel choque se saldó con un empate gracias a los goles de Klinsmann y Goicoechea. Ahora se enfrentaban en un amistoso para preparar con tranquilidad la Eurocopa del 96 que se llevarían los germanos.

Por aquel entonces, Javier Clemente dirigía un banquillo formado por los nombres del momento. Zubizarreta, Belsué, Abelardo, Voro, Sergi, Luis Enrique, Hierro, Donato, Caminero, Amavisca y Pizzi componían el once inicial. Un equipo, a priori, inferior al alemán comandado por Vogts. Berti conocía a la perfección su selección. Vinculada a ella desde 1986 asistiendo a Franz Beckenbauer, ascendió a entrenador en 1990 por su labor en la conquista del Mundial de Italia. El once inicial para el amistoso lo integraron: Kopke, Worns, Babel, Helmer, Schuster, Hassler, Moeller, Freund, Todt, Kirsten y Klinsmann.

Yo tuve la oportunidad de vivir aquel partido en directo, a pie de campo. Los españoles acudimos al estadio con la ilusión de ganarle a los temidos alemanes. Daba miedo verles jugar. No por el despliegue que realizaron en el césped sino por la larga historia que llevaban a sus espaldas. La solemnidad de su himno, la corpulencia de sus jugadores, la presencia física y, en definitiva, todo lo que envolvía a esa selección la hacía grande y superior a la nuestra. En aquel entonces sabíamos que aunque jugáramos bien, aunque tuviéramos más oportunidades de golear no lo conseguíamos. El amistoso fue un claro ejemplo de la realidad. Contamos con innumerables ocasiones de gol sin que ninguna de ellas tuviera un final feliz. Incluso cuando salió ‘el lacio’, como se conocía a Julio Salinas, fuimos incapaces de inaugurar el marcador. La contundencia alemana y su calidad técnica fueron suficientes para aguantar con el empate.

No hubo goles y, seguramente, pocos recordarán aquel insulso cruce. Sin embargo, permanecería en mi retina durante años. No por la excelencia del juego sino por el sentimiento de superioridad alemán y de inferioridad española. Desde entonces, cada vez que he presenciado un partido de nuestra selección sabía que no llegaríamos lejos. Por muy bien que jugáramos, éramos un equipo al que siempre se le ganaba. Y así nos veían el resto de combinados en los diferentes campeonatos que hemos ido disputando. La mala suerte unas veces. Otras, los errores arbitrales en contra nuestra, el destino o la experiencia del rival  hacían que volviéramos a casa con la sensación de estar incompletos.

Año tras año, fuimos mejorando y formando un equipo competitivo que vivió su momento clave al ganar la Eurocopa del 2008. Pero no tocamos techo y seguimos avanzando hasta llegar al Mundial y disputar nuestra primera semifinal. Luchábamos por un puesto en la final enfrentándonos a Alemania. Sí, aquella selección que quince años atrás pude ver en Chapín contra España. Volvió aquella sensación que tuve tras el amistoso: perderemos. Al excelente nivel que poseía la ‘revolución de los peques’ había que añadir todo su pasado ganador. El pesimismo me invadió. España había cojeado en el Mundial y, una vez más, aunque juguemos nuestro mejor partido haríamos las maletas.

Me equivoqué. España anuló la excelencia alemana e impedimos que jugaran. Nos tuvieron miedo y les ganamos. Con esfuerzo y trabajo en equipo alcanzamos nuestro objetivo de jugar la final. Hemos hecho historia. Aunque esta noche perdamos contra Holanda, somos ganadores. El destino ha cambiado y se escribe con mayúsculas. Ahora además de jugar bien sabemos ganar. Ahora recuerdo aquel 22 de Febrero con la añoranza de ser el primer partido que disfruté en directo de nuestra selección, contra otra grande. Aquel sentimiento derrotista se esfumó y con esta selección, jamás volverá.

6 comentarios
  1. pulgaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!..yjaaaaaaaaaaa!!!!

  2. la pequeña maldini……eres una maquina…….y ellos DIOSES ya para la historia…….

  3. Yo tampoco quiero mirar atrás. Lo que estamos viviendo ahora es tan grande, como para recordar los malos momentos. Carpe Dime. Somos Campeones del Mundo!. Tú también, y por eso, felicidades!
    Te felicito también por este “flashback”.
    Un abrazo, Montse! Aquí un amigo.

  4. pero este articulo no se puede quedar aqui…………

  5. Rubén Blanco permalink

    El título es de lo mejor del artículo, y más después de ayer. Ya somos Campeones y la historia ya no nos verá como perdedores. Algo está cambiando. Saludos!!

  6. También yo estuve en ese partido de futbol viviendolo en directo, mucho ha cambiado desde entonces y espero que la selección vuelva a jugar pronto por aquí para disfrutarlos en directo

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