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Epidemia de Guardiolitis

30 marzo 2010

Fueron grandes jugadores, estrellas indiscutibles para sus equipos y siempre aclamados por la afición. En raras ocasiones pisaron el suelo de los banquillos pero ahora ocupan el sillón principal para dar órdenes en lugar de recibirlas. Forman el club privilegiado de jóvenes entrenadores ambiciosos que militan en numerosas entidades de la máxima categoría, con el único fin de llevar a sus equipos a conseguir el mayor número de triunfos por temporada. En su cabeza sólo hay un objetivo, quieren ser como Guardiola, tienen “Guardiolitis”.

La oleada de técnicos inexpertos que buscan su sitio para contribuir a mejorar la calidad técnica de los equipos, se ha convertido en una auténtica epidemia en las últimas temporadas. Todos coinciden en su relativa juventud, espíritu líder y su sonado fracaso por cazar el ansiado testigo de Guardiola. Desde la llegada de Pep al FC Barcelona y su impecable trayectoria se ha desencadenado la creación de muchos imitadores que se quedaron en una copia defectuosa de la obra maestra. En tiempos de crisis, ésta parece que afecta directamente al mercado de entrenadores plagado de técnicos de perfil bajo. Ex-futbolistas que no saben entrenar y que no han terminado de colgar sus botas cuando ya están al frente de un vestuario.

Sonados nombres como el de Hugo Sánchez, Onésimo, Simeone, Oli, Ziganda, Laudrup, Lillo, Gay o Pochettino están al frente de esta lista de mediocres místers que se quedan en las impotentes ganas e intentan ser ese determinante mediático que cambie el rumbo de este deporte. La mayoría de ellos asumen su intento fallido de plagio. Quieren ser el nuevo Guardiola que gane con los mejores resultados y con superioridad absoluta en todas las competiciones. Sin embargo, alguno que otro pretende desmarcarse, quizás por exceso de prepotencia, por cierta envidia o por una recelosa animadversión fruto del pasado rival. Es el caso de Míchel, actual entrenador del Getafe y al que muchos ven como futuro estandarte del vestuario merengue, quien aseguró que él no quería ser como Pep y por ello trazaba una tangente en su carrera que no lo llevara a comparaciones con el catalán.

Sea por el motivo que sea, Pep Guardiola es, a día de hoy, el máximo referente para esa materia prima de promesas de entrenadores que opositan en las principales ligas. Es ese “maestro chef” al que todos los restaurantes de alta cocina quieren imitar pero del que nunca consiguen su esencia. Por mucho esfuerzo, interés o medios, ninguno es capaz de igualarlo e, incluso, llegan a darle mal nombre en casos como el de Oli, Koeman o Ziganda. El error radica en que Guardiola sólo existe uno y no puede repetirse. Ninguno cuenta con sus mismos jugadores, su cuerpo técnico ni con sus ideas. Ninguno es capaz de reinventarse a sí mismo para fabricar una versión evolucionada y mejorada de Pep que sea diferente a la que conocemos. Copian mal y son tantos que llegan a contaminar con esta epidemia de guardiolitis que no ha hecho nada más que empezar.

From → Entrenadores, Fútbol

6 comentarios
  1. Gonzalo permalink

    Ya lo he leido recien sacado del horno. Te doy toda la razon en este articulo, pero quiero hacer un apunte:”Si no fuese por Messi estaria entrenando en segunda”. J.Guardiola. Siempre nos quedara la duda de si otro entrenador habria logrado los 6 titulos con el equipazo que tenia el FC Barcelona la temporada pasada.

    Como siempre gran articulo Montse!Bs

  2. En cierta parte comparto contigo este razonamiento. Quizás se esté apostando demasiado pronto por entrenadores ‘recién salidos’ de la academia para dirigir a equipos de Primera. Hasta donde yo tengo memoria, siempre han seguido una trayectoria ascendente hasta llegar ahí. Por ejemplo Valdano (que había sido campeón del Mundo, che), cogió al Tenerife en 2ª y demostró su valía llevándolo a Primera. Lillo, hizo lo propio con el Salamanca o Camacho se ha curtido en banquillos poco glamourosos antes de llegar a ser seleccionador.

    Ahora parece que la cosa es más sencilla. También el fútbol ha cambiado. Antes un entrenador decía ‘vamos a jugar así y asá’ y el jugador obraba en consecuencia si quería jugar. Un Helenio Herrera era un caso único, como hoy en día, a mi humilde entender, lo son Guardiola y Mourinho.
    En estos días, se mira mucho el aspecto psicológico y un buen currículum como jugador, y quién mejor que un entrenador que todavía podría jugar a fútbol para meterse en un vestuario y conocer las sensaciones de sus jugadores.

    Pero me quedo con una gran frase del no menos gran David Vidal: ‘Cuando no sabía entrenar, lo hacía en Primera, y ahora que sé, lo hago en Segunda’.

    Saludos

  3. Pues no estoy de acuerdo en algunas cosas. Hay entrenadores que citas con una carrera mucho anterior a Guardiola, por lo que no pueden intentar plagiarle.
    Ziganda, por ejemplo, fue semifinalista de UEFA con Osasuna y Laudrup fue finalista de una Copa del Rey con el Getafe. Ambas cosas me parecen muy meritorias.
    ¡Un saludo!

  4. Gonzalo: Es cierto que Messi es un jugador que decide partidos pero que Guardiola hiciera esas declaraciones creo q ningunea al resto de la plantilla. Si ha ganado tantos títulos es precisamente por ser un equipo y no por las individualidades 😉

    Lama: Es evidente que en el equilibrio y termino medio esta la virtud, aunque siempre haya superdotados que rompan moldes como es Guardiola. Pero lo “ideal”, según creo yo es unir la combinación de ex-jugador+ periodo de formación en categorías inferiores( tampoco excesivo tiempo para no estancarse) +dar salto a un equipo medio. Y desde luego que el tema psicológico es muy determinante a la hora de aguantar la presión a la que se ven sometidos muchos técnicos. Todo suma y resta a la hora de entrenar.

    Unmirador: Lo que pretendo decir con mi artículo es que a raíz de la “era” Guardiola todos quieren ser como él. Muchos tienen un pasado y ya habían entrenado antes. Los ejemplos de Laudruo y Ziganda son buenos. Alcanzaron el éxito, fracasaron también en poco tiempo y mira ahora dónde están. Creo que ambos se han quedado sin equipo,no?

    Gracias por vuestros comentarios 🙂

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